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INFORMACIÓN HISTÓRICA

A mediados de abril de 1983, las tropas franquistas alcanzan Vinaroz, cortando en dos el territorio de la España republicana. Dos opciones se le presentaban al general Franco: avanzar hacia Barcelona o hacerlo hacia Valencia. Se elegirá la segunda opción. La estrategia que va a utilizar el mando franquista, será atacar en dos direcciones. La primera, la principal, iba a consistir en descender por la costa mediterránea hacia Castellón y Sagunto, llegando hasta Valencia. El segundo ataque, de carácter secundario, partiría desde la zona de Teruel siguiendo la carretera Teruel-Sagunto, llegando hasta esta última localidad, enlazando con el ataque principal que bajaba desde Castellón.

El ataque franquista desde Teruel, se iba a tener que enfrentar con la línea fortificada republicana del puerto de Escandón y, más a retaguardia, con las fortificaciones existentes entre Sarrión y las alturas de Javalambre. Dentro de estas últimas, se encontraba la denominada Muela de Sarrión, de 1456 m.

Iniciado el ataque franquista el 27 de mayo, al día siguiente es ocupado el puerto de Escandón, y el 31, La puebla de Valverde. La resistencia republicana es tan fuerte que los atacantes se ven obligados a detenerse entre el citado pueblo y Sarrión. El 7 de junio, reforzadas las fuerzas franquistas, el ataque se reinicia. El eje de avance principal será entre la carretera nacional y la sierra de Javalambre. Muy lentamente y a costa de muchas bajas, las tropas franquistas van ocupando las posiciones republicanas: Gaifás, Cerro Montero, Alto del Buitre y Creventada, situadas al oeste de Sarrión.

La Muela de Sarrión será ocupada por los franquistas el 23 de junio, pasando a continuación a establecerse defensivamente, sirviendo como línea de separación entre ambos contendientes el barranco de la Hoz, comenzando la construcción de las posiciones defensivas alctualmente existentes. El coste humano para llegar hasta allí fue muy importante. Los republicanos perdieron más de 3000 efectivos y 2000 prisioneros y los franquistas tuvieron más de 2000 bajas entre los muertos y heridos.

El 25 de junio, a las 6 de la mañana, los republicanos atacan la Muela de Sarrión, que ha sido previamente bombardeada, siendo rechazados en tres ocasiones, perdiendo un carro de combate y sufriendo numerosas bajas. Los defensores franquistas, por su parte surifrían 131 bajas.

Al día siguiente, 26 de junio, los republicanos atacan de nuevo por las estribaciones situadas al noreste de la Muela de Sarrión, siendo de nuevo rechazados.

Después de un descanso de dos días, el 29 de junio, los republicanos atacan de nuevo la Muela de Sarrión. Dos ataques sucesivos fracasan con grandes pérdidas, sufriendo 78 bajas los defensores. Después del fracaso, el mando republicano decide aceptar la imposiblidad de recuperar la disputada posición

Durante los meses de julio y agosto, la Muela de Sarrión va a ser objeto de frecuentes bombardeos pero no es atacada seriamente por los republicanos, que se limitan a hostigar a los defensores con la finalidad de impedirles los trabajos de fortificación. La batalla del Ebro había comenzado y el plan trazado por el mando franquista había sido abandonado. Ya no era necesario alcanzar Sagunto.

El desarrollo de la batalla del Ebro, negativo para los republicanos, les obliga a preparar ataques de distracción en frentes alejados, con la finalidad de impedir que el mando franquista retirara unidades para enviarlas a la citada batalla. Uno de esos ataques se va a producir en la zona de Sarrión.

El día 18 de septiembre, y después de una fuerte preparación artillera, se inicia el ataque de la infantería republicana hacia la Muela de Sarrión. Después de sufrir numerosas bajas y de perder un tanque, los atacantes se ven obligados a retirarse. El día siguiente continúan los ataques republicanos pero no logran ocupar el objetivo, siendo rechazados nuevamente.

El día 18 de septiembre, y después de una fuerte preparación artillera, se inicia el ataque de la infantería republicana hacia la Muela de Sarrión. Después de sufrir numerosas bajas y de perder un tanque, los atacantes se ven obligados a retirarse. El día siguiente continúan los ataques republicanos pero no logran ocupar el objetivo, siendo rechazados nuevamente.

Aunque en los días siguientes se repiten los ataques republicanos a la Muela Sarrión, no consiguen avanzar ni un metro, siendo obligados a retirarse a sus posiciones de partida, situadas al este de barranco de la Hoz, que continuará siendo la línea de separación entre los franquistas y los republicanos hasta la ofensiva final de Franco en marzo de 1939.